La nicotinamida es el precursor del NAD (nicotinamida adenina dinucleótido), una coenzima esencial en la producción de ATP (adenosín trifosfato), principal fuente de energía celular. Estudios anteriores en ratones demostraron que el consumo oral o la aplicación tópica de nicotinamida previene la inmunosupresión y reduce el número de tumores inducidos por la radiación UV. En humanos, la aplicación tópica de un 5% de Nicotinamida previene la inmunosupresión causada por la radiación UV solar, pero no las quemaduras. Además, la Nicotinamida oral reduce la tasa de diagnóstico de nuevos cánceres de piel no melanoma y queratosis actínicas en pacientes de alto riesgo. Se ha sugerido que uno de los mecanismos por los que la nicotinamida puede proteger contra el fotodaño es aumentando la producción de ATP, lo que mejora la reparación del ADN. Además, la nicotinamida actúa como inhibidor de PARP1. El daño extenso del ADN conduce a la sobreactivación de PARP1 que puede conducir al agotamiento de NAD. Por lo tanto, las células son incapaces de entrar en apoptosis, ya que el proceso requiere una gran cantidad de energía.El uso de un alto amplio espectro UVB-UVA protector solar que contiene nicotinamida y pantenol puede ayudar a revertir el daño crónico al ADN de las células de la piel.