La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel que se caracteriza por la alternancia de períodos de brotes y remisiones.
El uso diario de emolientes es la piedra angular del tratamiento de la DA para reforzar la barrera cutánea y reducir la probabilidad de brotes inflamatorios. Sin embargo, durante las reagudizaciones pueden prescribirse inmunosupresores locales como corticosteroides o inmunoterapia. Los emolientes pueden utilizarse junto con los corticosteroides tópicos como agentes ahorradores de esteroides en el tratamiento de la DA.
Lipikar Baume AP+M ha demostrado su eficacia como tratamiento complementario de los corticoesteroides tópicos al reducir su consumo y retrasar las reagudizaciones.