F. Flament, C. Ye, D. Amar, A.L. Demessant, C. Le Floc’h

INTRODUCCIÓN
El rostro de los sujetos humanos se altera progresivamente por la confluencia de numerosos factores, englobados en los factores genéricos endo- y exógenos que se superponen al dictatorial envejecimiento cronológico.1 Entre estos factores se incluyen diferentes hábitos de vida (alimentación, ingesta de alcohol, tabaquismo, exposiciones solares, fatiga, etc.) o una exposición regular y prolongada a otros factores ambientales, como la contaminación urbana crónica (UP).
En estudios recientes, el aspecto facial de las mujeres de una ciudad contaminada de China se consideró menos radiante, más apagado, menos saludable y percibido como más envejecido que en una ciudad menos contaminada.2,3 Las investigaciones sobre la piel facial de los hombres chinos siguen siendo escasas. Para diseñar mejores soluciones cosméticas adaptadas a los consumidores en su diversidad, es esencial investigar el impacto de los factores endógenos y exógenos en las diferencias entre géneros.
Este estudio evaluó el impacto de una contaminación urbana crónica aérea (UP) en la gravedad de algunos signos faciales de los hombres chinos que viven en dos ciudades chinas cercanas pero con diferente contaminación.